Nace del silencio profundo donde habita la memoria. Es un altar íntimo, que habla de este vínculo complejo madre / hija . Ser hija es también convertirse en espejo, esta obra invita a reconocerse, a reconciliarse, a agradecer que nuestras madres nos dieron la vida, pero también una herencia espiritual que continua latiendo. Transforma el recuerdo en presencia y la presencia en conciencia.
Esta obra permite que la energía femenina, ancestral, poderosa y luminosa, habite las paredes y el corazón de quién la elija.
Collage original
Tamaño A3 con marco
Certificado de autenticidad incluído

