Este collage es un recordatorio de que florecer no es un proceso ni rápido, ni lineal. Suele ser un proceso silencioso, íntimo y casi invisible. Pero cuando ocurre en conexión, cuando sentimos que no estamos solas, todo se vuelve más ligero y posible.
La sororidad es una fuerza suave pero profunda, la capacidad de mirarnos entre mujeres con respeto, sin juicio. Nos acompañamos en los inviernos enteros, nos damos calor en los procesos de transformación y sobretodo celebramos juntas cuando llega la primavera. Es un movimiento compartido, este es un jardín para recordar que, cuando nos sostenemos entre nosotras, la belleza no solo crece, sino que se multiplica.
Collage original
Tamaño A3 con marco madera tono roble claro
Certificado de autenticidad incluído

